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Segundo periplo hospitalario en 2 meses

on sep 9, 2019

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Hola. Este artículo se autodestruirá (o sin el auto) en un mes aprox. No tiene sentido tenerlo aquí durante más tiempo. Es un blog que tengo abandonado (No por gusto. Algún día lo retomaré) y no me mola que se vean entradas tan antiguas como las anteriores. Pero no lo iba a publicar en Linkedin porque no es el sitio, ni un hilo de twitter, demasiado curro, o en facebook, demasiadas notificiaciones, luego veréis a qué me refiero con eso).

Después de pasar una semana en ingresado en el hospital, no puedo si no agradecer con todo mi cariño las muestras de afecto y ánimo de mis amigos, contactos, partners, etc y, además de ello, la paciencia y la compresión de clientes, proveedores, y colaboradores.

Lamentablemente y por experiencia, contestar uno a uno a las preguntas de ¿Qué te ha pasado? ¿Te encuentras mejor? ¿Por qué te ha pasado de nuevo en tan poco tiempo? etc es muy largo. Así que he decido explicarlo en un sólo lugar para que el que le interese puede leerlo y, de paso, aprender cosas nuevas que yo no sabía y que creo que todos debemos saber sobre todo en esta vida tan acelerada, y de plazos cortos.

Antecedentes

Hace ya tres años tuve un primer “episodio” (como llaman a estas cosas los cracks) de Diverticulitis. Hay en google mucha información de lo que es esta enfermedad, y podéis buscar que con más o menos acierto (es lo que pasa cuando se busca información médica en internet) lo que es esta enfermedad, como se produce, síntomas, alivio y “cura” (entrecomillo cura porque como veréis después sólo hay una solución cuando se convierte en crónica: la intervención quirúrgica)

Pero, resumiendo, la diverticulitis es una enfermedad producida por la inflamación de uno o varios divertículos del intestino. Los divertículos son pequeñas bolsas que se inflaman en el intestino grueso produciendo diverticulitis.

“Un divertículo es una evaginación de la pared intestinal. También puede ser definido como un saco o bolsa anormal que sale de la pared de un órgano hueco como, por ejemplo, el colon.”

Por qué me ha pasado

Esto no sucede de un día para otro. Según los médicos que me informaron se producen por la falta de fibra, principalmente, en la dieta. Cuando se es joven, el cuerpo parece que lo aguanta todo (pizzas, hamburguesas, ….) pero sin un aporte regular (recalco, regular) de fruta, verdura y, sobre todo, fibra el intestino sufre de exceso de trabajo, por llamarlo de alguna forma, ya que, sobre todo la fibra, hace que se suavice el paso de los residuos y hace que no sufran tanto las paredes del intestino.

Pues bien, con los años, al final esta falta regular (otra vez lo de regular), de fibra, produce la inflamación de los divertículos. Y una vez que se produce, ya no hay vuelta atrás, a menos que sea algo leve, como me ocurrió la primera vez. Sólo hay 1 aviso, en una palabra. Y ese primer aviso es muy doloroso.

Una vez recuperado hace tres años, cambié, lógicamente, de hábitos alimenticios pensando que así no se volvería a producir. Tenía las pautas marcadas por los médicos. Si me volvía a ocurrir tenía que bajar la inflamación con medicación. Hay que tener en cuenta que en esos momentos, la diverticulitis avisa. Quiero decir, se comienzan a tener unos pequeños dolores en el sitio donde está el divertículo, así sabes que tienes que empezar a pensar en parecetamol e ibuprofeno.

No hay vuelta atrás

clinicoSin embargo, con el tiempo y al ser algo que “parece” que no está ahí (no es como la diabetes o la intolerancia al gluten que te mantiene en guardia constantemente) bajé la guardia. Así, a finales de Junio, tras unos meses de estrés por trabajo, largas horas de trabajo, poco sueño y comidas delante del ordenador que, aunque sanas en su mayoría son, eso, rápidas y sin descanso, tuve un nuevo episodio, Dio lo mismo la medicación antiinflamatoria y contra el dolor. El divertículo quería hacerse más grande, y le daba lo mismo la medicación.  Esta vez, como me he enterado esta semana, sin vuelta atrás ni solución que esté en mi mano pero yo no lo sabía. Pensaba, de nuevo, que alimentándome bien siempre ya no me volvería a pasar. Estaba equivocado.

Salí del hospital en Junio con ánimos y motivación renovada (repito, no sabía que no tiene cura). Fibra todos los días, verdura abundante y 3 piezas de fruta diarias mezcladas con carne, pescado, huevos. No hay nada “prohibido” en esta enfermedad salvo los lógicos: exceso de alcohol, exceso de bebidas con gas, etc.

Sin embargo, el sábado al medio día, me encontraba raro, estreñido (puede haber sido la causa o el efecto, no se sabe). El divertículo no avisó esta vez con tiempo, a las dos horas me encontraba camino de urgencias donde me pusieron en observación por los antecedentes y finalmente me ingresaron durante una semana.

Para que se entienda bien, si alguno aguantáis mucho el dolor fuerte, como un cólico, apendicitis o similar en cuanto a intensidad, y pensáis que simplemente es tomar parecetamol para el dolor, el no bajar la inflamación mediante antibióticos intravenosos puede producir una perforación del colon con lo que ello conlleva. Una peritonitis.

Ya estoy en casa, aún duele, pero la inflamación se va reduciendo ya mediante antibióticos y antiinflamatorios por vía oral. Los análisis de sangre que me han realizado esta semana 5 en total, además de un montón de pruebas (ecografías, escanner, radiografías….) lo confirman.

Y hablado con el médico me dijo que me podía volver a pasar en cualquier momento. ¿Qué? ¿Aún comiendo “sano”?. Sí Julio, eso tenías que haberlo hecho desde los 20 años en adelante.

El comer sano (según lo anterior nombrado) lo que hace, hoy por hoy, es reducir el riesgo. Nada más.

¿Solución?. Me lo dirán en unos meses.

¿Qué pasa ahora?

Me han de realizar una colonoscopia en noviembre (no se puede hacer antes porque no debe existir ya restos de inflamación) y días después tengo cita con los cirujanos

“No se anima a los pacientes que sufren su primer ataque de diverticulitis a operarse, a menos que el caso sea severo. Sin embargo, los pacientes que sufren episodios repetidos pueden beneficiarse de la cirugía. En tales casos los riesgos de complicaciones de la diverticulitis compensan los riesgos de complicaciones de la cirugía.”

Ellos, con toda la información obtenida, con las pruebas de esta semana, el historial, y la colonoscopia, recomendarán operar o no.

Sobre la decisión de operarme o no, dependerá de lo que me digan en noviembre. He leido mucho, demasiado, sobre el tema. Ya no voy a hacerlo más. Hay demasiad infoxicación y para temas médicos, la verdad es que mejor no tirar de internet para tomar decisiones. Hay diferentes versiones del postoperatorio. Unas más alagüeñas otras más desagradables, así que toca esperar y desear que entre hoy y noviembre no se vuelva a producir.

Ahora he de estar en reposo, aunque en casa. Sin estar “drogado”, pudiendo trabajar, pero en posición horizontal la mayor parte del tiempo, con la medicación a rajatabla.

Os cuento todo esto por dos razones. Una egoísta y otra por todo lo contrario.

De nuevo, muchas gracias a todos. Ahora, con vuestro permiso, voy a seguir trabajando.

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